El Divorcio
Por Rafael González
La salida de la problemática del divorcio no es sencilla ni única, y sus vertientes pueden ser muchas. Sin embargo, parte de la solución puede ser una mejor y más concreta orientación de las parejas antes de casarse. Esta, cuando menos, es una de las soluciones preventivas que es posible llevar acabo.
I) El matrimonio
A) Que es el matrimonio?
*Un pacto de Dios: aunque sea entre dos seres humanos– (Pr 2:17, literalmente, instituido por él y del cual él es testigo…. Es un don de la gracia de Dios a la humanidad.
*Creación: Una institución de Dios en el orden de la creación, antes de la caída.
*Confirmación: Reconfirmado por Cristo en las bodas de Caná.
*Dignificación: Símbolo de la unión entre Cristo y la Iglesia por el E.S.
Un pacto es como “un acuerdo entre dos partes basado en la promesa”.
B) Elementos del pacto matrimonial:
1) El compromiso de fidelidad: asumido por una de las partes para con la otra
2) La aceptación de ese compromiso por la otra parte.
3) El conocimiento público de dicho compromiso y aceptación.
4) El crecimiento de esa relación personal basada en dicho compromiso y como expresión del mismo».
La indisolubilidad del matrimonio no se debe a que Dios sea autoritario y arbitrario en sus órdenes, sino por el contrario se debe a que él es amoroso y conocedor de nuestras más profundas necesidades.
C) Elementos comunes entre el pacto de Dios con el matrimonio humano:
1) Una iniciativa de amor, que invita a una respuesta, de modo que se crea una relación.
2) Una promesa de compromiso, resguarda de la inconstancia de las emociones.
3) Deberes de fidelidad.
4) La promesa de bendición para quienes se mantienen fieles a las obligaciones del pacto.
5) Sacrificio, entregar la vida, morir a la antigua independencia y el egocentrismo.
El matrimonio es una figura de la relación de Cristo con la iglesia, en términos espirituales. (Mt. 19.3-11; Ef. 5.21-32). La experiencia del amor de Cristo, amor a toda prueba. El amor cubre multitud de pecados (1 P. 4.8). Para que sean cubiertos deben estar descubiertos. Sin secretos, sin nada oculto: lo positivo y lo negativo. Debemos saber y reconocer que es la gracia de Dios la que nos capacita para amar y vivir en unión con nuestra pareja (Mr. 19.11; 2 Co. 12.9-10). El llamado de Dios a un camino de servicio y entrega hacia el otro y no a la búsqueda de su propia comodidad. Y quedar sorprendido y asombrado al descubrir el gozo y la satisfacción existentes en el servicio y el amor.
D) Propósitos
El Plan Original – Génesis 1 y 2
1- 1:28_ Procreación: la crianza en amor y disciplina. Bienestar de los hijos. Su ataque es la desobediencia.
2- 2:18_ Ayuda mutua: compañía y apoyo. Sanar las heridas de la 1a.infancia. Crecimiento y realización personal integral. El ataque son las multiples dolencias del mundo.
3- 2:24_ Compromiso recíproco: amor y entrega expresado en la unión sexual(“una sola carne”). Autoentrega mutua. El ataque es la tentación de la inmoralidad.
Nunca su propósito será el de estancarse, someterse y explotarse como pareja. En síntesis el egoísmo.
La venida de Jesucristo inicia un proceso de reivindicación:
1-La valoración espiritual de la mujer.
2-La reconciliación entre hombre y mujer en cooperación conjunta en el servicio. No sólo hombres sino también mujeres seguían a Jesús (Lc. 8.13).
3-El matrimonio mismo es reivindicado frente al divorcio, que era ya demasiado usado y popular.
El plan original de Dios para el matrimonio es: la permanencia que resulta de una unidad cada vez más sólida y no: el mero permanecer unidos bajo cualquier circunstancia. Se sabe que no es cierto que el solo mandamiento, per se, del vínculo matrimonial constituya un crecimiento de tal unidad. Verdaderamente vivir como “una sola carne”.
II) El Divorcio
*Es un tema complejo y controversial, por tocar profundamente las emociones de las personas.
*Se lo considera la mayor infelicidad que el ser humano pueda experimentar, la peor tragedia: lo que Dios se propuso que sea alcanzar la plenitud en el amor y la realización se vuelve una relación negativa de amargura, discordia y desesperación. Es el dolor que muchos están sufriendo hoy.
*La sociedad democrática y permisiva conceptualiza al matrimonio como una entrada a la dicha, el descanso y la comprensión centrada en uno mismo, tiene que anteponerse a este concepto la visión bíblica.
*El divorcio no representa de ningún modo un asunto ligero ni para el individuo que lo enfrenta, ni para la familia que lo sufre, ni para la sociedad que lo soporta. Es una cuestión sumamente compleja en la que se entretejen factores psicológicos, sociales, económicos, éticos, jurídicos y religiosos,
«cualquier acción que constituya infidelidad al pacto matrimonial, tan persistente e impenitente que haga imposible la reconciliación, puede ser suficiente para quebrar el vínculo matrimonial, de manera que libera al otro cónyuge de la promesa del pacto».
A)Consecuencias
El divorcio es la última herida que se inflige una pareja que se “amó” mucho, se comprendió poco y batalló demasiado, o bien prefirió no luchar. El divorcio es la herida menor ante la perspectiva de la muerte; es el machetazo a un nudo gordiano que ahorcaba a la familia.
a)Contradice la voluntad de Dios y frustra su propósito.
b)Acarrea al marido y a la mujer el agudo dolor de la separación, la destrucción, la recriminación y la culpa.
c)Provoca en los hijos cisis de confusión, inseugridad y enojo.
El divorcio se ha convertido en un fenómeno masivo de las sociedades contemporáneas, que se ha interpretado como una consecuencia natural de una sociedad “libre” y democrática.
En medio de una sociedad permisiva que ha relativizado casi todos los principios éticos y morales, el divorcio ha tenido un crecimiento vertiginoso en las estadísticas de casi todos los países. Ni siquiera el sistema jurídico de algunos estados o la fuerza moral de la Iglesia ha podido frenar su ímpetu (práctica legal o ” de hecho” ).
Las personas que ingresan en el matrimonio pensando en el divorcio, no sobrevivirán mucho tiempo casados, porque carecen de compromiso y, en términos reales, desconocen el significado del amor.
B) Causas
1-La emancipación de la mujer.
2-Cambios en el area laboral.
3-Presiones del desempleo sobre la vida familiar.
4-Disposiciones legales que facilitan el divorcio.
5-La de más peso: la pérdida de compromiso con la concepción cristiana de la santidad y permanencia de matrimonio.
6-El creciente ataque no cristiano a los conceptos tradicionales de sexo, matrimonio y familia.
C)Los argumentos divorcistas
Muchos son los argumentos que se han planteado para defender la ruptura del vínculo matrimonial. Los más comunes y más esgrimidos son tres:
a)la infidelidad: es reconocido en la Biblia como la ruptura de la unidad del matrimonio que Dios estableció al decretar que los dos llegan a ser ” una sola carne” (Gn. 2.24 y Mt. 19.5).
b)el fin del amor: argumento refleja que el amor romántico se ha convertido en el termómetro de la relación matrimonial. Al mismo tiempo, refleja un estrecho concepto de amor, que ha sido reducido al área de los sentimientos y despojado de su posibilidad de decisión. Desengaño, desidealización.
c)la incompatibilidad de caracteres: es más bien una manera en que los abogados explican racionalmente la falta de madurez de sus clientes.
D) Los contraargumentos
*Ante la infidelidad, el perdón: esa bendita disposición de la voluntad, accesible a todos, de arrancar la hoja manchada del cuaderno y comenzar otra nueva. Cuando hay esa disposición, puedo presenciar con gozo cómo los cielos se movilizan para fortalecer esa decisión, para facilitar la reconciliación y para sanar las heridas.
*Ante “el fin del amor”: Cuando una pareja expone ante mí la triste realidad de que ” ya no nos amamos” mi pregunta inmediata es: ” ¿Quieren aprender a hacerlo?” El amor es una decisión, pero tambien es un aprendizaje.Si la respuesta es positiva, en el proceso los cónyuges descubren que el amor tiene otros ingredientes además de los sentimientos y que está sujeto a la voluntad más allá de lo que ellos habían imaginado. Aquí también veo cómo Dios, que es amor, está con ellos en su empeño.
*Ante la ” incompatibilidad”: expuesta, el camino de la madurez emocional se abre como una alternativa. Es un camino difícil. Demanda la revisión de muchas conclusiones. Requiere valentía y persistencia. Pero los resultados recompensan todos los esfuerzos, y la presencia del Espíritu Santo, nuestro ayudador, se hace tangible en el proceso.
No, el divorcio no es la única puerta que se abre para la familia en crisis. Hay otras que Dios ha provisto y que están a tu alcance.
E) La enseñanza de Jesús – Mt.5:31-32; 19:3-9
Las dos escuelas rabínicas de esa época tenían posturas opuestas en cuanto al divorcio:
Hillel: la línea relajada y liberal: divorcio por cualquier causa. Seguido aparentemente por los fariseos.
Shammai: la línea rígida: divorcio solo por ofensa grave, indecencia(porneia).
La pregunta de los fariseos: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
La respuesta de Jesús refleja tres contrastes con la actitud de los fariseos:
a)Contraste en la preocupación:
*Los fariseos están preocupados por el divorcio.
*Jesucristo está preocupado por el matrimonio: los lleva a Génesis, antes de la ley, antes de Moisés, a la creación del hombre y la mujer, y a la institución del matrimonio.Donde los dos se hacen uno,en carácter exclusivo y permanente. Cristo viene a reintroducir esta perfección paradisíaca en el mundo. Jesús reafirmó que no es la voluntad del Padre que un matrimonio se disuelva, pues Él ” aborrece el repudio” (Mal. 2. 16).
b)Contraste en la denominación:
*Los fariseos a la provisión hecha por Moisés llamaron mandamiento.
*Jesucristo lo llamó conseción debida a la dureza de los corazones humanos. La “esclerocardía”
La dureza de corazón forma parte de la naturaleza humana, incluso en el cristiano.
En Dt.24:1-4. existe otro énfasis: “no volver a casarce despues del divorcio a la 1a.pareja”.Ese era el único mandato. El divorcio fue una concesió, no una instrucción. Siempre el matrimonio será inconsistente con el divorcio, pues la 1a. es una institución y la 2a. es una concesión.
*Sólo el corazón endurecido es incapaz de perdonar y aceptar en esperanza la posibilidad de una nueva vida mediante la gracia de Dios.
*El corazón endurecido cierra las puertas a la reconciliación y a la lucha por la armonía en el hogar.
*Ante la dureza del corazón, el divorcio puede ser el menor de dos males; pero ello no altera el hecho de que sigue siendo un mal.
c)Contraste en la consideración:
*Los fariseos lo toman a la ligera.
*Jesucristo lo toma muy en serio, al punto que llamó adulterio a todo nuevo matrimonio posterior, solo con una excepción.
1ºJesucristo da por sentado que el que se divorcia se vuelve a casar, pues llama adulterio a ese acto. Y eso solo puede ocurrir si evidentemente se vuelve a casar.
2ºAnte la ley uno puede conseguir un divorcio, pero ante Dios uno permanece aún casada con aquella persona. Con eso JC nos enseña que divorciarse y volverse a casar, o casarce con una persona divorciada es una relación prohibida y adúltera, salvo una excepción(5:32; 19:9).
F) La cláusula de excepción
La porneia: el concepto que mejor encierra esa idea es “inmoralidad sexual”, la Palabra se expresa con el término”fornicación”, palabra que se deriva de “porne” que significa prostituta, sin distinguir si su cliente es soltero o casado. Porneia es una palabra amplia que incluye adulterio, fornicación o un vicio anormal. Acto de inmoralidad sexual físico. Las leyes hablan muchas veces de una “ruptura irrecuperable” o de “nulidad” del matrimonio. La Palabra contempla la ofensa matrimonial, pero discutir acerca de las causas de divorcio sería incurrir en lo mismo que incurrieron los fariseos.
*Los preceptos prohibitivos hablan del límite mínimo fuera del cual ningún creyente debe ir con su conducta.
*los ideales dejan abierto el progreso de la conducta del creyente hasta que se parezca a la de Cristo.
Conclusión
El camino de la reconciliación
El pacto de Dios con Israel como modelo para el matrimonio en Ezequiel 16.
a) Dios le dice a Jerusalén: «y te di juramento y entré en pacto contigo… y fuiste mía» (v. 8).
b) Pero Jerusalén se prostituyó, o mejor dicho, fue una esposa culpable de adulterio promiscuo (vv. 15-34).
c) Por lo tanto, Dios dijo que la juzgaría «por las leyes de las adúlteras» (v. 38).
d) No obstante, aunque su conducta fue peor que la de «su hermana menor» Sodoma (vv. 46-52), y aunque había menospreciado el juramento de Dios «para invalidar el pacto» (v. 59),
e) Dios le dijo: «yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno» (v. 60), lo que suponía arrepentimiento y perdón.
El pacto matrimonial no es un pacto humano común, en el cual si una de las partes reniega de él, la otra parte puede renunciar a él. Se parece más al pacto de Dios con su pueblo. Según esta analogía (que se desarrolla en las Escrituras) sólo la infidelidad sexual fundamental rompe el pacto. Ni aun esto conduce necesaria o automáticamente al divorcio; en cambio, puede ser una ocasión para la reconciliación y el perdón.